jueves, 8 de abril de 2010

La revolución del rating

Por Adriana Bruno.- ¿Y si en lugar de la política algún grupo radicalizado se propusiera hacer la revolución cambiando la televisión? Por muy loca que suene la propuesta, es lo que acabo de ver en una película alemana que encontré de casualidad en el cable.

Se llama Free Rainer (Rainer libre) y fue filmada en 2007. El tal Rainer, apuesto, joven y adinerado, es un exitoso programador de la TV que, por distintos motivos, termina harto de su propia oferta mediática "empobrecedora de cerebros".

Así, en plena crisis ética, desaparece de los lugares que solía frecuentar y se propone desnudar y denunciar la manipulación de las mediciones de rating. Primer error del pobre Rainer: la gente efectivamente mira esos programas (por favor, no perderse la visita guiada a la empresa medidora de audiencias). Sus dos compañeros de ruta, sin embargo, no le permiten desanimarse: si el rating determina qué verá, pensará y hará la gente, entonces serán ellos quienes lo manipulen para obligar a los canales a mejorar la oferta.

Una suerte de "Armada Brancaleone" montará un operativo de acciones directas que, a lo largo de la película, los llevará a unas cuantas peripecias antes de lograr el resultado deseado: una "primavera intelectual" florece en Alemania.

De aventuras modernas, más que de verdadero debate, Rainer libre tiene su cuota de originalidad. No voy a contar cómo termina, por si quieren verla. En la grilla aseguran que se repite el sábado a las 11.50 y a las 13.50, por Cityvibe.

domingo, 14 de marzo de 2010

Poner piña hasta en la sopa



Por Adriana Bruno- Escritor, director de una revista, conductor de programas en televisión abierta, en radio y hasta consultor de una prestigiosa señal de cable donde, además, presenta varios especiales, el profesor Felipe Pigna es, sin duda, el divulgador de la Historia más mediático de estos años. Sobre todo teniendo en cuenta que todas las actividades antes mencionadas las desarrolla al mismo tiempo.


Su más reciente trabajo en la televisión es el programa de Canal 7 ¿Qué fue de tu vida? (viernes a las 23.30), donde Pigna se dedica a entrevistar a distintos personajes. Según la promoción del ciclo, el mismo tiene por objeto "conocer los aspectos más destacados de la vida de personalidades del país y del exterior, con reconocida trayectoria en el ámbito cultural y político".


El entrevistado del último viernes fue Mario Pergolini.


Ahora bien, sin que esto signifique cuestionar las capacidades de Pigna en su materia de conocimiento específica (lo que daría para un amplio debate, ¿por qué no?), ni sus virtudes para la entrevista, la pregunta cae de madura: ¿Es necesario un historiador para preguntarle sobre su vida a Pergolini? ¿No sería esa la tarea de un periodista?


Si hace un tiempo el gremio de los actores reclamaba a la televisión por la falta de ficción con el lema "somos actores, queremos actuar", el de los periodistas bien podría hacerlo suyo en tiempos en que el trabajo, precisamente, no sobra, con un "Somos periodistas, queremos preguntar".


Aunque los medios se hayan enamorado de Pigna, y viceversa.

sábado, 13 de marzo de 2010

Alguien que le cuente



Por Adriana Bruno.-De regreso de las vacaciones, nos pusimos a mirar de nuevo la televisión. El sofá, el control remoto y esa ilusión pertinaz que jamás nos abandona... Encontrar un drama que nos conmueva tanto como para enajenar por una hora los problemas propios, un personaje que nos refleje, o que nos agite las pasiones. Pasó el tiempo. Regresaron los magazines, terminó el exitazo 2009, otra tira que empezó como comedia es un policial hecho y derecho. Y finalmente, me pasó.

Hay un personaje en nuestra pantalla que genera en mí una emoción incontrolable: cada vez que la veo tengo ganas de pegarle un par de gritos.

Se llama Paloma, y es una de las protagonistas de Alguien que me quiera. Ingenua hasta lo exasperante, conserva una inocencia pre púber aunque haya pasado largamente los 50. No sabe lo que quiere; cuando se da cuenta, lo niega; cuando ya no puede negarlo, no puede defenderlo. La criatura creada por Susú Pecoraro en la tira costumbrista de El Trece (de lunes a jueves a las 22) se ubica casi en las antípodas de las heroínas maduras que consagró la mejor tradición del género. Veamos por qué.

Al comenzar la ficción, Paloma tiene un local en el mercado comunitario donde se cruzan todos los personajes, tiene un hijo universitario, y un marido al que dan por muerto tras dos años de haber desaparecido, aunque nunca vimos a la supuesta viuda tan empeñada en buscar la verdad como en revisar las fotos viejas y guardar la ropa del ¿difunto? Por su tendencia al baile y a un estilo juvenil, la señora podría parecer la misma "alegría del vivir", pero en los momentos de intimidad se la nota más vale depresiva.

Su único consuelo es un amigo de, se supone, casi toda la vida: el carnicero Armando que interpreta Miguel Angel Rodríguez, a todas luces enamorado de ella. Valga como licencia del género que Paloma sea la única que no se había dado cuenta. Lo difícil de sobrellevar, como espectadora, son sus idas y vueltas, que lo quiere, que no lo quiere, que lo quiere como amigo, que lo cela cuando cree que tiene novia, que se aleja cuando él la busca, que lo busca cuando él se aleja... una histeria adolescente que ya lucía raro, pero que -televidentes pacientes- nos bancamos.

Lo que se muestra ahora, ya parece mucho. Resulta que el marido estaba vivo, tiene desde hace años otra familia, y ella nunca se dio cuenta; era un estafador, y ella no lo sospechaba; debía fortunas en impuestos y ella recién se entera; le van a embargar la casa, y ella sigue sin entender de qué se trata. Y desde su mirada de "no sé qué pasa" apela a los hombres que la rodean para que solucionen el entuerto y le sigan mintiendo en la cara.

Podrá argumentarse la verosimilitud del personaje, puesto que en la vida real no faltan especímenes similares. Pero, en general, son mujeres económicamente acomodadas que siempre generan duda y respuesta: ¿son o se hacen? Se hacen.

Las heroínas clásicas (desde Simplemente María hasta Muñeca brava) padecen siempre un engaño originario, pero después aprenden a defenderse y a pelear la vida, resurgen de cualquier cosa, y se enfrentan a villanos de fuste, o los condicionamientos de su propia moral.

Esta Paloma de Alguien que me quiera se toca, en algún punto, con la Susan Mayer de los inicios de Amas de casa desesperadas. Sólo que aquella, en unos treinta capítulos, creció. Ojalá, ahora, alguien le acomode los pensamientos también a Paloma.

viernes, 22 de enero de 2010

La bengala y los metaleros

Por Adriana Bruno.- ¡Qué recital dio Metallica! Fue en un Rìver a pleno, y con una demoledora seguidilla de temas nuevos y viejos, como seguramente mostrará en breve la televisión. Por eso, porque a esta altura ya estará en todos los medios, y porque sin duda hay quienes lo hacen mucho mejor que quien suscribe, no pretendo desarrollar una crítica musical de este show.

Quiero, más bien, hablar del público y de dos actitudes reconfortantes, que probablemente no se verán en la pantalla de TV.

La primera sucedió a poco de comenzar, cuando un trencito humano de alta velocidad irrumpió entre la abigarrada multitud, dispuesto a alcanzar el escenario y encabezado por un sujeto que portaba una bengala encendida. La atronadora respuesta fue tan masiva, inmediata y contundente ("¡¡hi-jo de puta/ hi-jo de puta!!") que la bengala duró un instante y a nadie se le ocurrió intentarlo de nuevo.

La otra actitud fue permanente. Dispuestos a saltar, a hacer pogo y a empujar hacia adelante para conseguir los primeros puestos, los metaleros tienen sus códigos y los respetan. Porque si bien es cierto que dentro de ese mar de muchachos corpulentos, los flacos y los petisos la tuvimos difícil, que el clima era agobiante y el apretujón, insoportable, también es un hecho que siempre hubo manos y brazos anónimos para sostener de pie a los que se iban descomponiendo por la falta de aire y la deshidratación. Gracias, entonces, a las "hordas" de remeras negras: un público tan apasionado como conciente y solidario. Un público que siempre garantiza su propio show.

lunes, 18 de enero de 2010

Muscari: ¿Quién dijo que la culpa es de la tele?


Por Adriana Schettini.- Cuando se apaga la tele, se enciende la tertulia familiar armoniosa, constructiva, enriquecedora. Eso suponen quienes encontraron en la televisión el chivo expiatorio para todos los males de estos tiempos revueltos. José María Muscari, autor y director de la obra Fuego entre mujeres, los escuchó con atención. Con la misma atención con la que observa lo que muestra la tele diariamente. Inteligente, a Muscari no se le escapa que entre el discurso de la pantalla chica y el de los cruzados que ven en ella al mismísimo Lucifer está la gente, la de carne y hueso, la que tiene padecimientos que son ajenos a la TV y que no se resuelven mirando la televisión pero tampoco apagándola.

"La pongo, pero en mute, a la TV, porque vamos a comer y hay que comunicarse en la cena. Somos una familia, me dijeron en el grupo de autoayuda del Durand. Una famlia disfuncional, somos las tres cabeza de familia, eh. Las tres, cada una con sus pro y sus contras. Las tres mujeres somos familia, somos una famlia... la familia. Familia somos". Control remoto en mano, eso dice Ingrid, el personaje que interpreta Mónica Salvador en Fuego entre mujeres, como si enmudenciendo el televisor fuera a acallar los aullidos de sus propias frustraciones.

Ingrid es la hija de una anciana perversa, pirómana, soberbia, que ha perdido el pellejo, literalmente, en un incendio pero que aún conserva las mañas. Ingrid es la madre de Luisa, una jovencita que lleva al hombro la mochila de una traumática experiencia sexual y busca deshacerse de tamaño peso bamboléandose entre la anorexia y la bulimia. Las tres generaciones de esa familia disfuncional_ que interpretan con maestría Irma Roy, Mónica Salvador y Dalma Maradona_viven juntas; son familia, como diría Ingrid por boca del grupo de autoayuda. Las tres mujeres viven enjauladas tras los barrotes de sus fantasmas. En el intento por liberarse, se chuzan, se desprecian, se humillan mutuamente. Pero también se quieren, se compadecen, buscan a tientas algún antídoto contra la furia que les corroe el alma.

Y allí, en el living modesto y kitsch que comparten, está el televisor, un electrodómestico en el que cada una de ellas busca lo que le falta. Luisa (Dalma Maradona)se mira en el espejismo de los cuerpos televisados y se afana por encarnarlos como si fueran reales. Su abuela (Irma Roy) fija las retinas en la pantalla para ver lo que la TV no emite: los viejos ciclos que marcaron su juventud para seguir sosteniendo la fantasía de su "piel de porcelana" cuando su anatomía es una maraña de injertos de piel. Ingrid, siempre a la pesca de la solución mágica que ordene su familia desquiciada en un abracadabra, decide un día que la solución es tan simple como cenar con el televisor "en mute".

Ojalá tuvieran razón los adalides de la corrección política que, munidos de razonamientos sofisticados, predican lo que Ingrid cree de un modo ingenuo y desesperado: la TV es la fuente de todos los conflictos, angustias y padecimientos que aquejan a los individuos y las familias en el siglo XXI. Si eso fuera verdad, el dolor sería un trámite de resolución sencilla: bastaría con ejercer una leve presión sobre el control remoto para que los infiernos domésticos mutaran en paraísos. Pero pienso que se equivocan. Como muestra Muscari a través de su humor filoso,la vida y sus circunstancias son mucho más complejas y las causas del malestar en la cultura infinitamente más numerosas de lo que creen quienes se tranquilizan echándole la culpa a la TV.

viernes, 15 de enero de 2010

Los papelones del periodismo por dos pesos

Por Adriana Schettini.- No hay nada que excuse a un medio periodístico del deber de chequear la información. Nada que lo libere de la responsabilidad de dar noticias ciertas. Y nada es nada. Ni siquiera la ambición de integrar las prácticas de la web 2.0 a los medios tradicionales. Pero los directivos de Televisión Española (TVE) parecen haber olvidado el ABC de periodismo y el asunto se convirtió en un escándolo. No es para menos: puesto informar sobre el terremoto de Haití, el canal público español puso al aire falsos videos.

Así lo explica el diario El Mundo: "TVE emitió el miércoles en sus informativos y por su página web un vídeo sobre el terremoto de Haití con imágenes que no se correspondían con la catástrofe. Es el momento del terremoto, en este vídeo de aficionado se aprecia cómo una construcción se desploma por completo y el terrible estruendo", se escucha en la pieza. En realidad, son imágenes de una fuerte tormenta que se desató en el festival Heineken de música de Venecia de hace tres años, y que algún desaprensivo colgó en Youtube bajo el titular Haiti terremoto. Lo que el vídeo de TVE dice que se desploma no es otra cosa que una gran torre de luz y sonido instalada frente a uno de los escenarios del festival. El mismo vídeo que se la jugó a TVE lo colgaron otros desalmados el año pasado en el servidor de imágenes de Google para atribuirlo al tsunami de Samoa. Si se teclea en Youtube la página Heineken disaster' se ve la pieza completa del festival, incluido el colapso de la torre de música y las risas de algunos asistentes alojados en tiendas de campaña".

¿Querían más noticias truchas? En Televisión Española, ya las tienen. Según cuenta el citado diario, el mismo día, a la hora de informar sobre el temporal de lluvia y nieve, en la segunda edición del Telediario, la conductora Pepa Bueno "presentó unas imágenes de San Lorenzo de Calatrava, en Ciudad Real". "Es un vídeo doméstico que nos ha llegado hoy pero que se grabó durante las riadas de hace dos semanas. El agua arrastra la tierra, rompe el asfalto y hace desaparecer finalmente, como ven, la carretera", decía. Todo mentira: "En realidad, como ha aclarado JMNoticias, estas imágenes tuvieron lugar en Maine, EEUU, hace ya dos años y fueron grabadas por el fotógrafo Kevin Fowler de News 8", explica El Mundo.

Un portavoz de TVE se excusó con un par de frases hechas: "estamos investigando las causas del error"; "lamentamos profundamente lo sucedido y pedimos disculpas".

Los sindicatos le respondieron, indignados, y acusaron al canal de estar apostando al periodismo x dos pesos."Tienen que rodar cabezas, porque en el caso de la pieza de Haití puede haber habido una torpeza, pero en el de Ciudad Real, ha sido un directivo (el responsable de Informativos de Castilla-La Mancha) el que no ha tomado la precaución de verificar las imágenes", se quejó Teo Altieri, presidente del Comité General Intercentros (CGI) de RTVE. Y agregó: "Igual que a un trabajador se le suspende de empleo y sueldo varios días por un fallo, que también se tomen medidas con alguien que daña el prestigio de cientos de trabajadores. Una televisión pública como TVE no puede estar cogiendo imágenes de Internet así como así".

¿Qué es lo que permite que se cometan dos errores de semejante calibre en el mismo día? Los sindicalistas españoles lo explican sin rodeos: "resulta obvio deducir que lo sucedido es una consecuencia inevitable de la precariedad en el trabajo y de la reducción de plantillas que vive RTVE", declararon.

El problema de la precarización del periodismo no es una exclusividad de España ni de la televisión. Se diría que es una peligrosa tendencia que se está haciendo carne en los medios de comunicación. Tengo para mí, que en el fondo hay un gran malentendido: so color de fomentar la participación de lectores, televidentes y oyentes, lo que en verdad se hace en muchos casos es suponer que los aportes gratuitos y amateurs del público pueden suplir la tarea profesional y rentada de los periodistas. Es una pena que en vez de aprovechar las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de la información se suponga que Youtube, Google, las camaritas web de los ciudadanos, las redes sociales y la tecnología celular en manos de no importa quién evitarán la contratación de personas idóneas y dedicadas a la tarea de ejercer el oficio periodístico. A no engañarse: los aportes del público pueden ser valiosos si y sólo si son chequeados y contextualizados por profesionales de la información. Llamemos a las cosas por su nombre: cuatro improvisados con banda ancha no se convierten ipso facto en periodistas sino en monos con navaja. Y si la idea es ahorrarse los sueldos del personal capacitado, que los medios tradicionales dejen de decir que Internet los está matando. Digan, mejor, que optan por suicidarse.

lunes, 11 de enero de 2010

Valientes: la medida del éxito


Por Adriana Bruno.- Santa Teresita. Playas generosas, poco viento, mar amable y una población turística de carácter "popular". Más allá del verdadero nivel de consumo en pesos, nada por allí es "fashion" y si algo no existe es el deseo de aparentarlo. Casi se diría que todo lo contrario. El discutible sentido de la estética es una característica que comparten muchos de los balnearios del Partido de la Costa.

Allí, desde el inicio de la temporada, muchísimos negocios del centro lucen, pegados en sus vidrieras, volantes caseros, en blanco y negro, que dicen exactamente: "Valientes. De lunes a jueves. En Chiche Bombón, 38 y 3".

Hasta ahora, el "gancho" de los restaurantes con televisor (imprescindibles para veraneantes que alquilan departamentos que no lo tienen), fueron los partidos de fútbol: Ríver, Boca, San Lorenzo, Independiente. Clásicos, en fin.

Valientes, entonces, la telenovela cuyas instancias finales los vacacionantes no quieren perderse, ha pasado a la categoría de clásico.

El caso se repite en otros negocios, también en San Clemente, y en Mar de Ajó. Allí donde señoras y señores no se avergüenzan de ver Valientes ni se producen para salir a comprar los churros con dulce de leche.

viernes, 8 de enero de 2010

Las prostitutas y los hipócritas



Por Adriana Bruno.- "La mujer es el negro del mundo", cantaba Lennon hace ya tanto tiempo... suficiente como para no imaginar que ese mundo estaría viviendo hoy un nuevo período de esclavitud: la esclavitud sexual.

Comenzado el nuevo milenio, los medios se han hecho cargo del asunto. Campañas oficiales, libros y ficciones alertan sobre la tragedia que padecen cientos de miles de chicas, en todo el planeta, secuestradas, sometidas, drogadas, vendidas, trasladadas a miles de kilómetros para ser el pedazo de carne del que vaya a saber quién puede disfrutar. El público se sensibiliza. Es difícil no llorar por esas jovencitas (Vidas robadas, el caso Marita Verón y tantos más). Nos indignan. Pedimos justicia.

Pero, ¿qué pasa cuando las que son engañadas, vendidas, amenazadas, sometidas, son adolescentes que ya ejercían la prostitución? A esta pregunta nos acerca el comienzo de Matrioshki 2, o sea, la segunda temporada de la serie belga que, desde anoche, emite The Film Zone.

De realización impecable, buen ritmo y personajes construidos con esmero, se trata de un buen producto televisivo que mezcla el policial, la acción pura y dura y hasta ciertos toques de tragicomedia, como las vicisitudes del traficante inexperto que lleva filipinas donde ahora sólo "se consumen" lituanas.

El punto es que, después de ver la serie, nos quepa alguna clase de reflexión. Aunque sea antipática, sobre todo con nosotros mismos.

Puritana, prejuiciosa e hipócrita más allá de lo que ella misma se considera, nuestra sociedad suele hacer una distinción tajante entre las chicas secuestradas y las prostitutas "por voluntad propia". Y sin cuestionarse qué grado de decisión pueden alcanzar los ejércitos de muchachas que mantienen madres e hijos lejanos con el literal sudor de sus cuerpos.

Otra pregunta antipática: ¿cuál es el concepto que tiene del sexo quien paga para poseer un cuerpo que no lo desea? Una campaña de concientización española interroga, desde inmensos carteles en los costados de los micros: ¿Tan poco vales que necesitas pagar?

Para ir más lejos, una interpelación directa: señor, cuando usted para su auto en una whisquería de cualquier ruta para pasar media hora con una chica enajenada y, cuanto mucho, falsamente sexy, ¿no se le ocurre pensar en qué condiciones llegó esa mujer hasta ese lugar? ¿acaso imaginó cómo será el rufián que la regentea?

El tráfico de personas es el tercer negocio ilegal, después de las drogas y las armas, involucra a más de dos millones de personas, según informes de las Naciones Unidas, y crece en forma muy difícil de controlar por los distintos Estados del planeta. La prostitución se multiplica, vaya paradoja, en los tiempos de mayor libertad sexual que se hayan vivido, al menos en las últimas centurias. Es que la prostitución, para "el cliente", nada tiene que ver con el erotismo, nada con el sexo. Sí con una porción miserable del poder.

lunes, 4 de enero de 2010

Sandro y el adiós a nuestra adolescencia


Por Adriana Bruno.- A veces la adolescencia va terminando de a poco, día tras día, en el camino que nos vuelve responsables, realistas, escépticos. A veces, no termina nunca. Y otras veces, la adolescencia se nos va con fecha y hora, de un modo tan tajante que hasta podemos verla partir, con casi todos sus sueños.

A muchas de nosotras, hoy, a las 20.40, se nos terminó la adolescencia. Porque aquel para el que toda mujer era una hermosa "nena", ya no podrá decirlo más.

Soy de la generación del Así para el primer desengaño, de Penumbras como banda de sonido del primer beso en serio; de las que entramos al secundario creyendo que había que decidirse por Sandro o Leonardo Favio; de las que pensamos que no se podía "ser" de Sandro y del Che Guevara; de las que, poco después, escuchábamos a Sui Generis en público y al Gitano en privado. Soy de las que hicieron su primera salida al cine con amigas, solas, para ir a ver una de Sandro. Después crecimos, claro, y no nos creímos "fans" hasta ese momento infausto en el que sentimos que, con él, se nos va la parte quizá más bella de nuestra propia historia.

La televisión se está encargando, casi en cadena, de repasar su vida, sus éxitos, su gloria, su honestidad, su arte, sus amores, su carisma, su enfermedad, su lucha. Quizá por eso este atrevimiento de recordarlo en la primera persona del plural. Un plural que nos permite llorarlo en lo que Sandro quiso ser -y fue- para nosotras.

domingo, 3 de enero de 2010

Susan Boyle: poder... se puede

Por Adriana Schettini.- Quiero aprender la lección de Susan Boyle. Eso pensé mientras la veía en este video, despidiendo 2009 como estrella invitada del programa con mayor audiencia de la televisión japonesa. Más aún, si en 2010 mi único logro fuera asimilar la enseñanza de Boyle, el año que acabamos de estrenar quedará en mi recuerdo como ganancia pura. No, no se me ha dado por fantasear con la quimera de dedicarme al canto. Tampoco tengo berretines de salir disparada desde mi casa al podio de las celebridades planetarias. Mi deseo es emular la actitud de Susan Boyle frente a la vida.

El 11 de abril de 2009, Susan Boyle desembarcó en Britain´s Got Talent (el formato original de Talento argentino) con una carta de presentación que casi nadie le envidiaba en este mundo devoto del éxito, el consumo y la belleza física. El jurado del ciclo y el público reaccionaron como si la participante fuera un error de producción. La presencia de esa escocesa de 48 años con cierto aire infantil, desaliñada, regordeta y canosa les parecía un despropósito televisivo. Ella les contó que vivía sola, que tenía un gato, que hacía trabajo voluntario en la parroquia, que era virgen y que nunca había sido besada por un hombre. Si a eso se suma que padece un leve retraso mental, fruto de la falta de oxígeno que sufrió al nacer, se entiende que los prejuicios televisivos conjeturaran que esa doña bien podía ahorrarse el trámite de cantar, porque lo único cantado era que no pasaría de la primera ronda del certamen.

Lejos de amilanarse o enfurecerse, Boyle se concentró en la tarea que la había llevado hasta allí: cantar. Apenas entonó I dreamed a dream (Soñé un sueño, de la comedia musical Los Miserables), las suspicacias se desvanecieron. La privilegiada voz de Susan los cautivó. La ovacionaron. La historia de la Cenicienta siguió en Youtube: nueve días más tarde, el video de su actuación cosechaba un millón de visitas. Había nacido una estrella, y la web se encargó de contárselo al mundo entero en la brevedad de un click. Susan no salió ganadora en Got Talent; quedó segunda. Fue lo de menos, aunque la derrota y las presiones de la fama repentina le costaran unos días de internación en una clínica psiquiátrica para recuperarse del estrés. Susan salió fortalecida y dispuesta a concentrarse de nuevo en su objetivo: desarrollar una carrera como cantante.

El resto es asunto conocido: su primer disco encabezando los rankings de venta; la flor y nata del showbusiness rendida ante el sortilegio de su voz, el presidente estadounidense Barack Obama quedándose con las ganas de que la escosesa cantara en la cena de los corresponsales extranjeros (ella declinó el convite porque la situación, dijo, la pondría nerviosa); ofrecimientos para compartir escenario con las figuras más grandes de la música; ahora, la TV japonesa enamorada de ella; su talento valorado urbi et orbi.

Es cierto, Dios dotó a Susan de una voz privilegiada. Pero las circunstancias la condenaron durante 48 años a exhibir su tesoro únicamente ante la reducida audiencia de los devotos de su parroquia. Susan podría haber pensado que al borde de los 50, su suerte estaba echada. Que ya era tarde para cambiar de rumbo. Que su destino había sido escrito por el enemigo, y que debía resignarse. Todo eso podría haber pensado Susan Boyle. Y de haber razonado así, al 2010 lo habría recibido encerrada entre las cuatro paredes de su casa, rumiando frustración junto a su gato.

En cambio, la buena de Susan tomó su propia biografía por las astas. Decidió que para la concreción de los deseos, nunca es tarde. Y así, sin lamentar la belleza que le faltaba ni los kilos que le sobraban, ni el tiempo transcurrido, salió a buscar lo que quería depositando su confianza en lo que tenía: una voz excepcional.

La lección de Susan Boyle está servida: siempre estamos a tiempo de dar un volantazo en nuestras biografías. Claro, hay que decidirse, salir al ruedo, concentrarse en la fuerza del deseo y superar los obstáculos que indefectiblemente aparecerán en el camino. Como dirían Facundo Arana y Nicolás Scarpino, poder... se puede. Susan Boyle es la prueba.

viernes, 1 de enero de 2010

TENEMOS UN MENSAJE PARA VOS...

Amigos, bienvenidos al blog en el primer día de 2010!!!! Tenemos un mensaje para cada uno de ustedes. ¿Dónde está? En este video, a un sólo click de distancia...
Ojalá que les guste...

jueves, 31 de diciembre de 2009

TV abierta y por cable: pecados compartidos

Por Adriana Bruno.- ¿Y si cerramos todo? ¿Y si para el final de 2009 nos regalamos libros, o bicicletas para salir a pasear, o kilos de harina para cocinar a lo loco? ¿Y si en esa última semana del año desterramos de nuestras vidas cualquier tipo de pantalla? Por cierto, no sería más que un acto de reciprocidad, pero más sincero. Porque, amigos, las pantallas decidieron retirarse aunque no nos hayan avisado.

Desde el 24, por lo menos, y salvo algunas excepciones, los programas de TV abierta se dedicaron a repasar lo mejor del año, repitiendo notas y hasta programas enteros. Y no una vez sino durante toda la semana. Hartos de ver lo que ya sabemos de memoria (porque ya fue repetido, en su momento, por la propia tele, por los diarios y las páginas de Internet), pasamos a los números altos del control remoto y nos fuimos al cable.

Error. Las series más seguidas empezaron a emitirse de nuevo desde el primer capítulo de la temporada en curso. Por caso, Grey's Anatomy o Desperate Housewives (Sony) que, habiendo llegado a los capítulos 6 ó 7, retomaron desde cero, y no en un maratón de fin de semana sino en el horario de los capítulos estreno. En Universal hicieron algo similar con Three Rivers, por citar sólo algunas de las ficciones cuya continuidad apreciaría.

¿Se acuerdan cuando los canales de cable no tenían publicidad cortando los programas? No sólo ya se emparejaron con la TV abierta en ese sentido, sino también, sospecho, en el táctica de la repetición en tiempos de menor encendido. Me pregunto si podríamos hacer negocio suspendiendo el pago del cable en la misma proporción y durante el mismo período...

¿Alternativas? Todas las transitadas y acarameladas películas sobre Santa Claus, los niños traviesos, los amores con arbolito de fondo o los milagros de Año Nuevo.

Agotados, buscamos refugio en la web. Pocas noticias y menos producciones. Desde los diarios extranjeros hasta las más interesantes pàginas nativas cuentan qué hizo la gente en Navidad, quiénes son los más sexy del año, o dónde empezarán su enero los famosos.

Por suerte el 4 de enero llegará, indefectiblemente, dentro de cuatro días.

martes, 29 de diciembre de 2009

Botineras, apuesten a Vh1


Por Adriana Schettini.- Joven argentina, si usted es esposa, novia o ex pareja de un futbolista y tiene vocación de superstar televisiva, apueste a Vh1. Yo sé por qué se lo digo: dicha cadena estadounidense estrenará, en marzo próximo, Real housewives of the NBA (Amas de casa reales de la NBA), una mezcla de reality show y docudrama que registra la vida diaria de las mujeres de los basquetbolistas famosos.

Shaunie Nelson, la esposa de Shaquille O' Neal (ambos en la foto), se perfila como la gran atracción del ciclo. En pleno proceso de separación de su marido, es un bocado apetecible para el cotilleo ya que según aventuran los medios, el divorcio pondrá en juego cuantiosas sumas de dinero. Rápida de reflejos, Shaunie es también la productora ejecutiva del ciclo y ya salió a promocionarlo. "Habiendo coincidido con estas notables mujeres durante años_dijo en referencia a sus compañeras en el reality_, siempre he visto que detrás de cada estrella de la NBA hay una mujer fuerte y excepcional, que debe tratar con los desafíos únicos de estar casada con el juego, así como con el jugador".

En los 8 episodios de media hora, también participan Jennifer Williams (casada con Eric Williams), Mesha O' Neal (esposa de Jermaine O' Neal) y Evelyn Lozada (ex novia de Antoine Walter), entre otras. "Esta serie va a mostrar a los televidentes no sólo el aspecto glamoroso de ser la mujer de una celebridad, sino también los desafíos y el duro trabajo que esto comporta", declaró el vicepresidente ejecutivo de programación de Vh1, Jeff Old.

Desde hace años, por obra y gracia de la TV, los deportistas son celebridades. Botineras, ténganse fe: ahora, Vh1 va por las mujeres de los basquetbolistas pero no es descabellado imaginar que si el formato rinde, hoy o mañana, pensará en ustedes. Mundial de Sudáfrica mediante, podría ser un golazo... Y si no, botineras, un poco de paciencia. Si el programa de Vh1 tiene éxito, es probable que ésa u otra emisora quiera probar con las esposas de los tenistas, los boxeadores, los nadadores... Antes o después, tendrán su turno, botineras. Confíen, cuando una idea funciona, la tele actúa por acumulación.

Y usted, esposa, novia, ex novia o futura ex mujer de un farmacéutico, viajante de comercio, médico o kioskero, se preguntará por qué diablos Vh1 no registra "los desafíos y el duro trabajo" que forman parte de su vida diaria. La imagino mirando Real Housewives of the NBA y gritándole al televisor: "Ey, ¿mi sacrificio no vale?". Tranquila amiga, que la TV funciona por acumulación pero además, es pendular. Cuando las mujeres de los deportistas estelares hayan saturado al público, algún canal irá a buscar candidatas en el extremo opuesto, el sitio que habitamos los ciudadanos de a pie. Entonces, la TV mostrará, como una novedad recién parida, el modo en el que vive la mujer del vecino de la puerta de al lado: sin glamour ni contratos millonarios, con casamientos discretos y divorcios modestos. Tarde o temprano, se cumplirá la ley del péndulo, amiga. Pero por el momento, sospecho que las botineras están en posición adelantada.

lunes, 28 de diciembre de 2009

El rating y los televidentes


El rating: he aquí el tema de nuestra segunda encuesta. Los canales luchan minuto a minuto _así es como mide IBOPE el rating en la Argentina desde 2006_ por conseguir un punto más de audiencia. Y nosotros, los televidentes, ¿qué papel jugamos en la disputa?

Hay quienes dicen que nos vemos perjudicados, porque en el afán de ganar cantidad de espectadores, la televisión abarata la calidad de sus contenidos; que rompe la lógica de los ciclos en vivo ya que todo lo previsto y pensado cambia sobre la marcha según los resultados que va arrojando el registro del minuto a minuto; que la programación termina navegando a la deriva.

Otros piensan que los televidentes salimos ganando, porque la lucha por el rating obliga a los canales a seducirnos todo el tiempo, a estar en permanente búsqueda de propuestas diferentes dado que si la competencia ofrece un producto que nos resulta más satisfactorio, cambiamos de canal sin más trámite que un click en el control remoto. El razonamiento sería algo así como que a mercado revuelto, ganancia de consumidores.

Y vos, ¿qué opinás? Si tenés ganas de compartir tu punto de vista en LA TV DE LA GENTE, te ofrecemos dos posibilidades que no son excluyentes. En la columna de la derecha, hay una encuesta ("La lucha del rating...") con tres opciones para que selecciones la que se ajuste a tu criterio. Además, si querés fundamentar tu opinión o plantear tus inquietudes en relación al tema, podés escribir tu comentario al final de esta entrada. Publicaremos los comentarios a medida que los vayamos recibiendo, con independencia de la fecha de cierre de la encuesta que será el lunes 4 de enero de 2010 a las 23 horas.

El rating, la pelea de los canales y nosotros, los televidentes: ése es el tema. Tu voto y tus comentarios son bienvenidos!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Gran Hermano busca ex combatientes mutilados

Por Adriana Schettini.- Gran Hermano acaba de generar un nuevo escándalo global. Creado por el holandés John Demol en 1999, el reality más famoso del mundo nació y creció bajo el signo de la provocación. Al cabo de una década, el ciclo aún se las ingenia para elevar su nivel de incorrección política. Esta vez, la polémica proviene de la edición británica del ciclo, cuya undécima temporada emitirá Channel 4 a mediados de 2010. Decidida a impactar como sea, la productora Endemol salió a buscar soldados que hayan perdido sus brazos o sus piernas en los conflictos armados de Irak o de Afganistán, para meterlos a vivir en la casa televisada.

A la hora de hacer el casting, Endemol acudió a organizaciones de beneficencia que trabajan con veteranos heridos o sin techo. Paralelamente, contactó a ex soldados a través de las redes sociales. Un coro de voces indignadas se hizo oír de inmediato. "Somos una organización caritativa y no una agencia de casting para malos programas de televisión. La gente a la que brindamos nuestra ayuda son personas vulnerables", declaró Annabelle Fuller, vocera de Army Benevolent Fund, al periódico Daily Mail. "Resulta escalofriante que alguien se atreva siquiera a sacar ventaja del sufrimiento de esta gente", se quejó el comandante John Muxworthy, de la UK National Defence Association.

Por su parte Endemol y Channel 4 dieron una declaración conjunta en la que afirman que el propósito es asegurarse que puedan participar del casting personas de los perfiles más diversos. "Nos acercamos a grupos y organizaciones muy diversos porque ellos tienen redes en las comunidades más aisladas y pueden ayudar a difundir las fechas de las audiciones abiertas".

En mi modesta opinión, la afirmación de la productores y la cadena televisiva está pensada para ingenuos de toda ingenuidad. Si el propósito es abrir el casting a todos los mortales y no la decisión de conseguir soldados sin brazos o sin piernas para alimentar el sensacionalismo, ¿para qué acuden a las organizaciones de ayuda a ex combatientes heridos? ¿No alcanza con anunciar la apertura del casting para la nueva edición de Gran Hermano y dejar que se presente cualquier adulto que decida hacerlo, con independencia de que haya sido o no combatiente en Irak o en Afganistán, sin importar si tiene o no brazos y piernas?

Personalmente, no me parecería justo que si en un casting para un reality como Gran Hermano se presentara un individuo que ha sufrido la amputación de alguna de sus extremidades se lo excluyera por ese único motivo. Pero de ahí a convocar específicamente a ex combatientes mutilados, la distancia es un abismo que huele a morbo.

Seguido por millones de televidentes en los países más diversos del planeta, defendidopor muchísimos espectadores y denostado por otros tantos, lo cierto es que Gran Hermano nació como una idea televisiva realmente original. Y, por supuesto, polémica. En su naturaleza polémica reside el gran motor de su éxito. Durante todos estos años, mil vueltas le encontraron los productores al formato para que siguiera en el centro de los debates y las discusiones. Pero tengo para mí, que no hay programa inmune a los embates del tiempo. A Gran Hermano le caben las generales de la ley del desgaste. Quizás, la convocatoria a soldados mutilados en Irak y Afganistan es el intento moroboso por seguir explotando a cualquier costo ético la mina de oro que ha empezado a agotarse.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Entre Barack Obama y monseñor Laguna


Por Adriana Bruno.-
Lo habrán leído. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le hizo una broma a su amigo, el gobernador de Virginia. Llamó por teléfono a la radio en la cual el demócrata Tim Kaine hace el programa "Pregúntele al gobernador", y se presentó como un tal "Barry, de Washington DC" . Una vez al aire, lo que se escuchó fue sorprendente: "Gobernador Kaine, habla el presidente de los Estados Unidos. Quiero lamentarme por el estado del tránsito en el norte de Virginia." Cuando todavía el gobernador no se había repuesto de su desconcierto, Obama lo felicitó, le dijo que se sentía orgulloso por su gestión, y siguió con tono de broma: "Sigo pensando que tu mujer vale más que vos, que es lo que la gente suele pensar de las Primeras Damas".

El episodio me recordó inmediatamente a otro, bastante menos agradable, que protagonizó varios años atrás Guillermo Andino cuando recibió, en su ciclo, un llamado telefónico de "monseñor Justo Laguna". Tras varios minutos de charla por los senderos previsibles, la voz del otro lado de la línea se despachó con una de esas frases que se hacen famosas en segundos: "Haga como yo, que me tomo un garompol y todo me importa un carajo" (o alguna otra barbaridad por el estilo).

La enorme diferencia entre un caso y el otro, es que la producción del programa de la cadena estadounidense WTOP sabía y había corroborado que la llamada era del presidente, pero quiso mantener la sorpresa hasta el último instante.

Entre nosotros, el caso "Andino y el falso Laguna" curó en salud a las producciones de todos los programas con comunicaciones directas, que empezaron a poner paños fríos a la fiebre por "tenerlo primero" para recordar un poco más aquella ley primera del periodismo sobre "chequear las fuentes". Hoy, al riesgo del interlocutor telefónico se le agrega el de los videos aportados por cientos de teléfonos móviles. ¿Se gastará más energía y recursos en "prevención de bromas" que en el mantenimiento de movileros propios? Parece un tema, ¿no?

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Los argentinos vs. los personajes de ficción

Por Adriana Schettini.- ¿Qué desean los argentinos para 2010? Según la investigación de TNS Argentina, el 50% pide "que haya trabajo" o "mejores condiciones de trabajo". El 32%, "que mejore la situación del país". El 25%, "bienestar" o "salud familiar". Sólo el 20% prioriza deseos tales como "comprar", "remodelar la casa" o "tener un auto". Y un discreto 17% pone al tope de sus pedidos para el nuevo año "que mejore la seguridad". La encuesta fue realizada en el mes de noviembre último, en población adulta a nivel nacional mediante 1000 entrevistas personales y domiciliarias.

A juzgar por los resultados, los deseos de los argentinos nada tienen que ver con los personajes de la mayoría de las ficciones televisivas. Rara vez el trabajo es un tema central en las novelas. Cuanto mucho, el oficio de los personajes sirve para enmarcar la historia en algún contexto. Pero una vez establecido que tienen un taller mecánico (Valientes) o trabajan en una revista (Ciega a citas) o son jugadores de fútbol (Botineras), soderos (El sodero de mi vida), empresarios (Sos mi vida), encargados de edificio (Por amor a vos) o carniceros (Son de fierro), la trama se concentra en los vínculos personales. Las acciones y sentimientos de las criaturas inventadas no pasan, casi nunca, por sus vidas laborales.

¿Qué hay excepciones? Sí, claro: Socias, el unitario donde la profesión de abogadas de los tres personajes centrales las ponía a atender clientes además de sufrir por amores contrariados. O Lalola y Los exitosos Pells, dos ciclos en los que la redacción de la revista y el canal de televisión, respectivamente, tenían un peso específico en la hsitoria. Pero la regla general parece ser que en la ficción, se vive por y para el amor.

Y "de la situación del país" que un 32% de los argentinos desea "que mejore" en 2010, ni hablar. Ni ahora ni antes: los personajes de las telenovelas suelen vivir bastante ajenos a las cuestiones de la vida pública.

Otro asunto abordado en el sondeo de TNS también marca la diferencia entre los argentinos reales y los guionados. ¿Cuál es el deseo que prefiere entre salud, dinero y amor?, les preguntaron. Allí, la mayoría fue abrumadora: el 75% puso la salud en primer término. El amor entró en el segundo puesto, pero muy lejos: sólo el 14% lo ubicó al tope de sus deseos. Y el dinero apenas resultó prioritario para el 8%.

Qué lejos que están los personajes de ficción de los argentinos que los miramos por TV, pensé al leer los resultados. Parafraseando a Woody Allen, en las telenovelas, todos dicen te quiero. O quiero que me quieras. O por qué no me querés. O ya no puedo quererte. Y en en esas cosas del querer se les va la vida. Para los villanos, claro, el dinero es a menudo el motor de sus vidas. ¿Y la salud que el 75% de los argentinos desea más que ninguna otra bendición? Y bueno, en las novelas la salud es asunto de los enfermos. El resto vive sin tenerla en cuenta. Se diría que los han convencido de que sólo se muere de una pena de amor, una puñalada certera, una catástrofe natural o un accidente de tránsito.

Así las cosas, habrá que aceptar que lo que en la vida real deseamos, en la ficción televisiva no vende. Tal vez porque miramos las novelas para soñar un rato. Considerada con los pies sobre la Tierra, la vida no es sueño y los cuentos, cuentos son.

martes, 22 de diciembre de 2009

Cecilia Roth y Julio Chávez: ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?


Por Adriana Schettini.- La historia de Sofía y José dará un salto en el tiempo: esta noche, el último capítulo de Tratame bien (El Trece, 23 horas) los mostrará tras un año de separación. En ese lapso, prácticamente no se hablaron. Ahora, se reencontrarán porque el hijo de ambos, Damián (Martín Slipak) regresó al país tras una larga estadía en Francia. El matrimonio descalabrado que Cecilia Roth y Julio Chávez compusieron magistralmente se dejará tentar por las edulcoradas emociones navideñas. Sofía propondrá que la familia desmigajada se reúna en la Nochebuena. José tendrá sus reparos.

Poco importa si los guionistas finalmente se niegan a unir en Navidad lo que 22 años de convicencia matrimonial ha separado o si ceden al pensamiento mágico de que la Nochebuena es capaz de restaurar el amor despedazado por obra y gracia de doce campanadas. A mi modo de ver, cualquiera sea el desenlace que Tratame bien haya previsto para el conflicto de sus personajes, el ciclo tuvo el mérito de invitarnos a pensar sobre algunas cuestiones del amor en la vida real. Por caso, las siguientes:

  • ¿De qué sirve que un hombre y una mujer sigan viviendo bajo el mismo techo cuando después de dos décadas de casados ni siquiera recuerdan dónde y cuándo dejaron olvidada la pasión que alguna vez sintieron?
  • ¿Es la pareja un trabajo cotidiano en el que hay que remarla día tras día? ¿O será que cuando el amor empieza a demandar negociaciones como si se tratara de un gremio en paritarias es porque se ha convertido en un enfermo terminal?
  • A Sofía y José, el deseo, la risa y la fascinación mutua se les volvieron tedio, irritación y en ocasiones, hasta desprecio del uno por el otro. ¿Habrá camino de retorno cuando una pareja está instalada en ese territorio minado de rencores?
  • ¿Qué se puede esperar de una terapia de pareja? ¿Que resucite la pasión extinta? ¿Que ayude a sus integrantes a acomodarse en la meseta de la tolerancia mutua para continuar juntos sin tanta pena y con ninguna gloria? ¿Que prepare a los futuros ex para transitar un divorcio sin grandes escándalos y en un marco de corrección política?
  • Suele decirse que el amor apasionado tiene fecha de vencimiento y que llegado ese punto, para seguir unidos es necesario convertirlo en otro sentimiento. Se habla de cariño entrañable y de proyectos compartidos... Pregunto: ¿No sería mejor entonces llamar las cosas por su nombre y asumir que lo que alguna vez fue una pareja ahora se ha convertido en una gran amistad o en dos socios llenos de lo que los juristas llaman affectio societatis (predisposición de los integrantes a actuar en forma coordinada para alcanzar el objetivo de la sociedad, postergando los intereses personales en aras del beneficio común)? Si de lo que se trata es de ser socios y amigos, ¿es necesario seguir despertándose en la misma cama y tener sexo cada tanto, antes por hábito que por la sensación de que el cuerpo del otro es el paraiso?

En todo esto me hizo pensar Tratame bien al final de cada capítulo. Estas han sido mis preguntas. Si tenés ganas, contame tus respuestas y aprovechemos un estupendo unitario de TV para aprender algo más sobre nosotros mismos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Experiencias extremas con Chiche



Por Adriana Bruno.- Experiencia extrema: así tituló anoche 70.20.10 una de sus notas. Se trataba del casamiento de Giuliana, cronista del programa de Chiche Gelblung, por el rito umbanda. La ceremonia fue filmada (con consentimiento, no con cámaras ocultas) casi en su totalidad.

Una de las partes más notables de la "experiencia extrema" fue escuchar la voz de Giuliana, en off, describiendo la fiesta y sus bailes: "la alegría era tan arrolladora que a veces resultaba oscura e inquietante". Lo que mostraba la imagen, en simultáneo, distaba del clima orgiástico que podría inferirse: eran personas del tipo "corriente" haciendo la típica danza con giros sobre sí mismo que puede encontrarse en muchísimas culturas y/o expresiones religiosas, desde los sufíes hasta los nordestinos (del Brasil). Ahora bien, ¿por qué motivo la alegría, de puro arrolladora, puede convertirse en oscura?. O, mejor aún, ¿en qué consistiría una "alegría oscura?. Esos son conceptos que quizá en algún otro momento pueda ampliarnos la audaz Giuliana.

El "momento Chiche" llegó con la comprobación de que este ritual incluye el sacrificio de animales. Ante la propia novia (parece que es un buen augurio para ella) pero en un aparte de la concurrencia, uno de los "pais" umbanda procedió a degollar un gallo, luego le cortó las patas, para terminar con las alas. Estos miembros fueron dispuestos sobre el suelo y cubiertos de distintas ofrendas. Sigamos analizando. Más allá de lo ingrata de la situación para cualquier persona impresionable, el relato de Giuliana, la musicalización y la gravedad del locutor en off tendieron a crear un clima de ritual satánico sacrificando a la doncella virgen para beber su sangre. De paso, cabe preguntarse es si acaso la crueldad con los animales es menor en los mataderos por los que pasan nuestros futuros bifes de chorizo, como ya se ha ocupado de demostrar más de un documental.

La "experiencia extrema" de 70.20.10 fue un caso testigo de cómo transformar -vía subtitulados, edición, música, locución, etc.- una nota sin novedades en "El bebé de Rosemary" o cualquier otra película de terror.

Mucho más ajustada fue la reconstrucción en computadora del accidente de los Pomar. Y el repaso de las contradicciones entre la versión policial y otros peritajes. Eso sí que metió miedo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

A la derecha de su pantalla, una encuesta

Hoy lanzamos nuestra primera encuesta. No tiene pretensiones sociológicas ni estadísticas sino la intención de ir conociendo los gustos y las opiniones de todos los que hacemos LA TV DE LA GENTE: nosotras mediante nuestros textos, imágenes y videos; ustedes con su lectura atenta y sus valiosos comentarios.

Suele ocurrir que cuando uno vota en las encuestas de Internet se queda con las ganas de explicar las razones de su voto. No queremos que eso te ocurra en este blog: ya hay suficientes motivos de frustración en la vida real como para estar agregándole nuevos en el mundo virtual. Por eso, te ofrecemos la siguiente alternativa: que primero, votes en la columna de la encuesta (a la derecha de su pantalla, señora) y luego, si tenés alguna reflexión para hacer en relación al tema, lo expreses en los comentarios que están habilitados al final de esta entrada.

Los comentarios que dejes aquí serán publicados a medida que se reciban, con independencia de la fecha de cierre de la encuesta.

Dicho esto, te dejamos tranquilo para que vayas a la encuesta donde preguntamos: "¿Qué mirás más?" y marques tu respuesta. A VOTAR.. que no se acaba el mundo pero está bueno conocer nuestros hábitos como consumidores de TV.